La mandataria chilena, Michelle Bachelet, nombró al nuevo comandante en jefe del Ejército de este país, general Juan Miguel Fuente-Alba, en reemplazo del general Oscar Izurieta Ferrer, informaron fuentes oficiales.
La ministra portavoz, Carolina Tohá, informó a los periodistas que "en el uso de sus facultades, la presidenta aprobó la propuesta de alto mando planteada por el Ejército y a partir de ello ha designado como comandante en jefe de esa institución" a Fuente-Alba, quien asumirá a partir del 9 de marzo de 2010".
Fuente-Alba, quien se desempeñaba como jefe del Estado Mayor del Ejército, desplazó de este modo la opción del actual jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional, general Alfredo Ewing Pinochet, que para muchos analistas era el más seguro sucesor de Izurieta.
Su pasado
Para Fuente-Alba jugaba en contra el aparecer mencionado en el caso de la denominada "Caravana de la Muerte", comitiva que tras el golpe militar de 1973 encabezó el general Sergio Arellano Stark para acelerar procesos de guerra y ejecuciones en distintos recintos militares del país usados como centros de detención.
Sin embargo, el oficial, que en ese entonces tenía el grado de subteniente, declaró que ese día estuvo ausente, ya que se encontraba en Chuquicamata cuidando las instalaciones de la mina de cobre a tajo abierto más grande del mundo.
Reacciones
Abogados querellantes del caso Caravana de la Muerte afirmaron que el recientemente designado comandante en jefe del Ejército, general "tiene asuntos pendientes con la justicia que aún no son aclarados por el juez Víctor Montiglio".
El jurista Hugo Gutiérrez dijo a Efe que "el Gobierno de la Presidenta Bachelet no puede afirmar que el general Fuente-Alba no tiene causas pendientes con la justicia por violaciones a los derechos humanos, porque eso todavía está siendo investigado por el juez Montiglio, y Fuente-Alba sigue en calidad de inculpado en el episodio de Calama en la masacre de 26 prisioneros". Gutiérrez dijo que a comienzos de la próxima semana se reunirá un grupo de abogados que también son querellantes en esta causa para resolver lo que solicitarán al juez Montiglio respecto de Fuente-Alba. Por su parte, el abogado Hiram Villagra, también demandante en este proceso, manifestó a Efe que "el juez Montiglio jamás ha exculpado al general Fuente-Alba porque las exculpaciones sólo se verifican en una sentencia, y esta causa permanece abierta todavía". Sin embargo, en el proceso existen quienes desmienten a Fuente-Alba afirmando que sí se encontraba en la ciudad de Calama. Uno de quienes lo contradicen es el integrante de la misma Caravana de la Muerte, entonces mayor Pedro Espinoza Bravo, quien después integró la DINA. Espinoza señala que entre los oficiales que ese día vio en el sector Topater del desierto de Atacama donde ejecutaron a los detenidos "fue al subteniente Fuentealba". También el entonces teniente Patricio Lapostol declaró en el proceso que ese día él estaba en el regimiento Calama junto al "subteniente Juan Miguel Fuente-Alba Poblete". La versión de Fuente Alba, entregada el 11 de enero de 2001, como testigo, y el 27 de octubre de 2004, en calidad de inculpado, finalmente hizo que la Justicia lo liberara de responsabilidad.